Jan Budař. Jan Budar, un artista de los pies a la cabeza

















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Jan Budar, un artista de los pies a la cabeza
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Martes, 04 de Enero de 2011 14:18
Entrevista y reportaje fotográfico realizados por Andrea Barcalová
PRESENTACIÓN
Jan Budar, 33 años; actor, cantante, guionista, compositor, letrista, presentador y bailarín checo. En los últimos 10 años ha participado en el rodaje de 20 películas y obtuvo cuatro Leones Checos, el premio cinematográfico por excelencia del país. Recientemente terminó el rodaje de dos películas: “La partida“ bajo la dirección de nuestro ex presidente Václav Havel y "Lidice", sobre la Segunda Guerra Mundial. Junto a ellas, está ultimando el rodaje de “Czechmademan”, donde interpreta el papel principal.
Budar es uno de los pocos actores checos que encarnó un papel principal en una película extranjera, “La mujer sin piano”, dirigida por el español Javier Rebollo y con Carmen Machí como compañera de reparto. El film ha conseguido 5 premios en diferentes festivales de cine.
portada  
La entrevista, a cargo de Andrea Barcalová, colaboradora de “Dinkistyle Magazine“ en Praga, se realiza íntegramente en checo y, a pesar de la dificultad del idioma, Jan Budar se presenta en castellano:
- “Hola, me llamo Jan Budar, estoy un actor de la República Checa, estoy muy simpático y una persona muy agradable. Espero que todos vamos amigos y que mi músico y películas son vosotros favoritas...”
No es muy habitual que un actor checo reciba la oferta de interpretar el papel principal en una película extranjera. ¿Cuál ha sido su principal razón para aceptar esta oferta?
No conocía el trabajo anterior del director Javier Rebollo, pero una vez leído el guión, el cual me pareció fascinante, me di cuenta de que el papel era para mí. Más adelante, y tras conocer alguno de los trabajos de Javier como “Todo sobre Lola”, me atrajo también el reto de trabajar bajo su dirección. Su oferta era un pequeño milagro para mí.
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¿Cuál era su nivel del castellano en el momento de aceptar el papel?
Bastante triste, no sabía casi nada. Lo empecé a estudiar en México durante mi estancia de dos meses. El idioma me gustó, así que lo aprendía muy rápido. A pesar de los muchos errores que cometía durante la conversación, transcurridos esos dos meses fui capaz de entender casi todo y expresar todo lo que yo necesitaba. Después de mi regreso de México no continué en mis estudios.
Retomé el castellano después de 10 años largos durante el rodaje de "La mujer sin piano”. Aproximadamente dos meses antes de irme para España, comencé a dar clases con mi profesor Martin Illke. A Madrid llegué con 15 días de antelación y empecé estudiar con mayor asiduidad. Después de una semana bastante intensa, presentaba el síndrome de cansancio, con fuertes dolores de cabeza, porque el cerebro debía funcionar de manera distinta a la que estaba acostumbrado. En el aprendizaje me ayudaba mucho el ambiente, ir a los bares y tabernas… pero sobre todo el contacto diario con la plantilla, donde la única manera de comunicarme con ellos era hablar, hablar y hablar, que, según mi opinión, es la mejor manera de aprender. Hay gente que no habla porque tiene miedo de cometer errores. Yo presumo de mis errores, cuanto más errores cometo soy más divertido, esto me anima y me lleva a hablar más.
¿Entendió usted bien el guión y a su director?
El guión tuvo dos versiones, una española y otra inglesa, yo obtuve las dos. Aprendía el texto del guión español y leía la versión inglesa, para saber de qué hablaba. Leí el guión íntegramente para saber lo que decían los otros actores.
Rebollo, de los españoles que he conocido en mi vida, es uno de los que más rápido habla. Esto me suponía una gran desventaja, porque el actor debe saber lo que le dice su director, pero yo no le entendía nada. A mi disposición tuve una intérprete polaca, idioma que conozco, pues estuve en Polonia un par de veces y es bastante parecido al checo. Poco a poco aprendía el castellano y no tardé mucho en entenderlo, incluso a Javier, el español de habla más rápida del mundo (risas).

             Jan Budar y Carmen Machi en "La mujer sin piano" de Javier Rebollo.

¿Por qué tuvo una intérprete polaca y no checa?
Mi papel en la película es el de un obrero polaco llamado Radek y ella se encargaba de que mi castellano tuviese acento polaco. En la película hay incluso frases en polaco, a raíz de las cuales los mismos polacos aseguran que mi polaco es perfecto, lo que me hace sentir muy orgulloso.
Usted es músico, y dicen que los músicos gracias a su oído musical aprenden idiomas extranjeros con más facilidad. ¿Cuántos idiomas habla usted?
Me defiendo en alemán, inglés y español. Cada vez que paso unos días en Francia intento aprender algo de francés, pero todavía no sé mucho.

Según nos cuenta, no sabe apenas nada de gramática española, y sin embargo ha compuesto tres de sus últimas canciones en español. El tema “Cuando veremos el mar juntos“ es muy hermoso y su voz en castellano es agradable y atractiva. ¿Ya ha tenido posibilidad de cantarla en España?
Todavía no, pero la he presentado a mis amigos españoles y les ha gustado. Cuando estuve en España conocí a mucha gente agradable.
Dice usted que conoció ahí a mucha gente amable. ¿Qué le parecen los españoles?
Gracias al sol que tienen son más abiertos, fogosos, a veces más locos. El mejor ejemplo de esto es Javier Rebollo, es puro español, él mismo dice que se siente un poco loco, loco en el mejor sentido del significado de esta palabra. ¡Su locura me gustaría tenerla yo!
Durante el rodaje conoció usted también a Carmen Machi. ¿Había oído hablar de ella antes del rodaje?
Sí, la conocí de la película de Pedro Almodóvar “Hable con ella”. De las películas de Pedro es la que más me gusta, para mí fue muy emotiva y al final de la película sentí una verdadera catarsis, cosa que normalmente no suelo sentir.
Con_Carmen_Machi_
La mujer sin piano es el retrato de un ama de casa cualquiera a comienzos del siglo XXI en Madrid. Su protagonista es una mujer casada para la que no hay nada comparable a la íntima satisfacción de ver el plato humeante servido con admirable puntualidad a la hora de la comida. La película cuenta veinticuatro horas de su vida doméstica, laboral y sexual, una vida de la que una noche decide escapar, y cuenta todo lo que le pasa en esta fuga que dura lo que dura la noche. Quizá alguien diga que ésta es una película sobre la alienación y la esclavitud de un ama de casa, pero en realidad es la historia de una mujer que, entrando en la menopausia, sin amistades, ni relaciones sociales, que ha vivido toda su vida volcada en la familia, que no se ve bonita, ni le gusta su pelo, se deja arrastrar por la noche.

En la fotografía vemos a Jan Budar con Carmen Machi durante la premiere de la película en el Festival de San Sebastián.
Carmen es una actriz muy conocida en España. ¿Cómo resultó la experiencia de trabajar con ella?
Estupenda. Lo único raro era que yo tenía mucho más texto que ella. Ella habla mucho, pero su personaje es muy profundo, todo el rato callada, sólo anda y vive su mundo interior. Pienso que ha sido para ella un gran reto. Javier lo sabía y a pesar de ello le ofreció este papel. Creo que más tarde, este papel íntimo tan lejano a su propio carácter no la complacía tanto como pensaba y estaba deseando terminar con el rodaje. Por el contrario, yo esperaba cada día de rodaje, al que acudía con mucha alegría, que no suele ser normal en mi caso. Todo el rodaje para mí fue una gran experiencia y de verdad lo disfrutaba cada día, todo era nuevo, aprendía el idioma, conocía el Madrid nocturno, para mí cada noche era hermosa.
En sus países respectivos, ambos son conocidos por su faceta de cómicos. ¿Se entendían bien?
Se nota que Carmen tiene sentido del humor y que le gusta reír. Donde mi castellano me dejaba intentaba divertirla y también ella con mucha paciencia me traducía sus chistes hasta que los entendía.
¿Cuáles son sus recuerdos del rodaje respecto a la escena en la cama?
Sin duda fue una sorpresa para mí, puesto que la escena se rodó de pie, apoyados sobre la cama pegada a la pared. Soy más alto que Carmen, así que para mantener las caras a la misma altura yo debía estar agachado y ella sobre una silla.
Dijo usted que toda la película fue rodada durante las noches. Resultaría muy duro, ¿verdad?
Un día de rodaje dura normalmente 12 horas; amanecía temprano y anochecía tarde. Todo resultaba bastante exigente, y después del rodaje no era capaz de dormir; y en julio, a más de 40 grados… tenía un sueño muy ligero y a las cinco de la tarde, a trabajar. No me requerían todos los días; sin embargo, Javier estaba al pie del cañón a diario, puesto que deseaba presentar la película en el mes de septiembre en el Festival de San Sebastián. Valió la pena.
Precisamente, usted también participó en este Festival. ¿Le reconocía la gente en la calle?
El festival era una gran fiesta y yo me sentí y asistí como una gran estrella de cine, aunque nadie me reconocía.

Al principio de nuestra entrevista he mencionado sus tres películas nuevas, rodadas en el ano pasado 2010. ¿Cuál de ellas ha sido para usted la mejor?
Cada una es muy diferente por su guión, su género y la gente que participó en el rodaje. No puedo decir cuál de las tres ha sido mejor, pero puedo decir que la participación en estos tres proyectos ha sido para mi un sueño.
La película "La partida", que trata sobre la llegada de un nuevo político y la partida del anterior, ha sido rodada por nuestro expresidente Václav Havel, y en el rodaje participaron los mejores actores checos. Rodar la película bajo la dirección de Václav Havel, personalidad con la que desearía encontrarse mucha gente de todo el mundo, ha sido cumplir otro de mis sueños.
La película "Lidice" cuenta una de las historias más tristes de nuestro país; concretamente, cuando los nazis durante la Segunda Guerra Mundial masacraron a los hombres de la aldea Lidice, llevando a las mujeres y niños al campo de concentración y arrasando con la aldea. Este tipo de películas narrativas se ruedan muy pocas veces y es un honor para cualquier actor checo poder participar en el rodaje.
La tercera película, "Czechmademen", todavía no está terminada. Cuenta la vida de un multimillonario checo, un niño de una familia pobre y con problemas con el alcohol que por su fuerza y talento conseguió convertirse en el rey de los dominios en Internet. El papel principal me ha parecido muy interesante y está resultando un gran desafío para mi.
Para ir concluyendo, ¿puede usted decir a nuestros lectores cuál es su mayor sueño?
Actuar en una película de Pedro Almodóvar; sería muy bonito, puede que gracias a este reportaje se va a enterar de ello (sonríe).
             The Break (Prestavka)
A Jan Budar no se le ocurrió otra cosa que, sin permiso alguno, colocar un piano en una de las vías más concurridas de tráfico de la capital checa, en las proximidades de la Plaza de Wenceslao (se puede ver el Museo Nacional). Durante los tres minutos que dura la canción el tráfico quedó colapsado, al finalizar el vídeo escaparon todos como si nada. Él es así, es Jan Budar, un actor que sin duda dará mucho que hablar.
Estudio3
En nombre de Dinkistyle agradezco a Jan Budar su amabilidad por dedicar su tiempo a nuestra entrevista y le deseo que tenga mucho éxito en su trabajo, que "La mujer sin piano" no sea la última rodeada en España y también le deseo que se les cumplan todos su sueños. Nos despedimos con Jan Budar cantando en español.
"Cuando veremos el mar juntos" - Jan Budar